Saludos a todos, mi nombre es Jordi y amo la tipografía. Soy diseñador gráfico y he diseñado también algunas tipografías. Mi trayectoria es de grafista, y me gano la vida con el diseño gráfico aunque siempre estoy en contacto con los tipos porqué hacemos mucho diseño editorial. Llevo desde 2001 trabajando en el Estudi Juste Calduch, desde aquí reinvindico la figura del diseñador asalariado, nunca se habla de ellos pero estamos aquí. Estudié diseño gráfico en Elisava, entre 1995-1999. Durante ese período hice un Erasmus el semestre de invierno 1998-1999 en la Universität GH Hochschule Essen, Alemania. Posteriormente, en 2003, cursé el primer postgrado de tipografia que se hacia en Eina. Lo de diseñar tipografías empezó como una inquietud personal, y aunque ahora ya es algo más serio, falta aún bastante como para tomarlo profesionalmente. Publiqué mi primer tipo, Orenga, en Village, en 2008. Después he publicado por mi cuenta Pona (2010) y Pona Display (2011) comercializadas a través de Myfonts. Preparo nuevas fuente en los ratos libres, parece que no lo puedo dejar. En Tipografies, podéis ver todas mis creaciones.
Orenga es un «palo seco» con unas curvas muy dinámicas que la acercan a las formas caligráficas.
JORDI EMBODAS Y EL DISEÑO DE TIPOS
1. ¿De que «fuente» beben tus recursos tipográficos? ¿Algún diseño o diseñador que hayan marcado tu trabajo, tu disposición a diseñar tipografías?
Creo que tengo muchas «fuentes» de inspiración. Me interesa mucha variedad de tipografías, principalmente de texto. Me formé en los 90, en el boom de la era digital, así que he desgustado principalmente tipografías en éste formato, accediendo a las redigitalizaciones antes que a los tipos clásicos originales de plomo. Cuando estudiaba me gustaban fuentes más decorativas como las de Emigré y las digitalizaciones noventeras de Fontshop. No tardé en sumergirme en el universo de las tipografías de texto, accediendo por las paloseco, —primero las grotescas y luego las sans más humanistas— hasta llegar a los tipos clásicos de serifs. No puedo citar nada en concreto, pués son demasiados los nombres de tipos que me han gustado, marcado o influenciado, sería una lista interminable, además contínuamente redescubro fuentes y me fijo en detalles de otras para poder tomar mis propias desiciones a la hora de diseñar.
2. ¿Hay que pasar por Reading o La Haya para crear buenas tipografías?
No necesariamente. Si tienes la oportunidad de ir a uno de estos dos sitios a estudiar tipografía, seguro que es fantástico y consigues tenerlo todo para poder diseñar buenos tipos. Seguramente sea la opción más rápida y eficaz, solo hace falta ver los tipos que hacen los alumnos. También puedes estudiar en otros lugares sin tanto prestigio pero que pueden servirte por igual.
Yo estuve cerca de irme a la Haya, pero al final me rajé, creo que me pilló un poco tarde: tenía que dejar el trabajo, la mujer (temporalmente, claro) y mantenerme allí durante meses, aquí no hay becas que valgan así que no fue una decisión fácil… Bueno, al final hice un postgrado (para nada comparable) en Eina, sin moverme de Barcelona y aunque ya había experimentado por mi cuenta y no fue ninguna revelación extraordinaria, me sirvió mucho en el plano de la motivación. Para empezar, y sobretodo para terminar, una tipografía se necesita primero de todo altas dosis de motivación.
Hacer un tipo majo, digno, o interesante es más una cuestión de perseverancia que de talento, es una carrera de fondo, hay momentos bajos que solo puedes superar con la mentalidad así que la confianza y sobretodo la constancia son los mejores aliados. Por ejemplo, muchos tipos que se muestran en los proyectos de Reading o la Haya, tienen buena pinta pero aún no están terminados: hay que dibujar muchos más caracteres, ampliar la familia, acabar de espaciar bien y kernear más, añadirle algo de programación opentype para poder dar el tipo por terminado y poder comercializarlo. Muchas tipos se quedan sin acabar porqué el proceso final necesita mucha perseverancia para superarlo, la tipografía ha estado definida desde hace mucho tiempo y no tienes muchos más imputs para motivarte, ves que las correcciones no acaban nunca y muchos deciden claudicar.
3. ¿Existe una clara diferencia entre diseñar unos glifos y entre convertirlos en fuente digital? ¿Dónde crees que te encuentras tú, más cerca del diseño de formas o de la programación?
Sí, a la práctica son tareas radicalmente distintas. Primero que diseñar glifos acaba dependiendo también del dibujo vectorial digitalizado, no es lo mismo lo que se dibuja o planea que el dibujo final. Es prácticamente imposible que el dibujo inicial de un glifo no sufra múltiples cambios (aunque sean muchos detalles inapreciables) para formar parte de una familia tipográfica.
Hay que acabar familiarizándose con las herramientas informáticas si se quiere ser ágil y evolucionar el diseño de la fuente. A mi no me interesan en especial todos los aspectos técnicos informáticos, de programación opentype ni mucho menos de hinting, los uso como meras herramientas, así que me siento más cerca del diseño de las formas que no de la programación, aunque ya digo que hay que pasar por ellas para conseguir terminar una fuente digital. Las herramientas digitales condicionan enormemente el diseño. Me gusta dibujar (analógica y digitalmente) y me gusta espaciar incluso kernear (el espaciado también condiciona el dibujo), para los demás temas técnicos tengo unos patrones hechos con los tipos que ya publiqué que aplico para los nuevos, me da una pereza terrible entrar en nuevos programas y aprender nuevas aspectos técnicos, aunque hay que hacerlo, todo va muy rápido.
4. La historia de la tipografía y el contexto cultural ¿son parte importante de tus diseño ¿Hasta donde llegan? Se quedan en el «envoltorio» de la tipografía o llegan hasta los trazos de las letras?
La historia de la tipografía me sirve como referente y como inspiración. Referente porqué está consolidada históricamente y me da seguridad a la hora de resolver dudas.
Cuando cae en mis manos algo antiguo, impreso en plomo, es como cuando vas a una exposición que llenas la cabeza (y a veces la libreta) de ideas, detalles, que pueden ser el camino para empezar a plantearse un nuevo diseño. Yo creo que la historia y el entorno afectan enormemente a mis tipos, luego siempre hay otros aspectos que los haces más tuyos pero, la base, el patrón si quieres hacer tipos de textos tiene que estar allí. El diseño o concepto de Orenga por ejemplo, nació después de haber leído The stroke of the Pen de Gerrit Noorzij.
5. ¿Prefieres reinterpretar tipografías clásicas o crear algo nuevo?
De momento prefiero crear cosas nuevas, pero en tipografía, nada es realmente nuevo, todo se parece a algo, todo tiene sus referentes e influencias, quiero decir que por ejemplo Pona no es una digitalización de ningún tipo histórico pero contiene en su diseño muchos aspectos parecidos a Garamond, Plantin, Goudy, Times, Minion. Es algo nuevo? Sí, vale, es mi interpretación de algunos tipos clásicos pero tiene muchos parecidos a esas tipos, así que nunca puedes decir «este es mi nuevo tipo y no se parece a nada». Hay igualmente muchos proyectos de reinterpretación que podrian ser muy interesantes y rentables, por ejemplo hacer un tipo digital de Bembo bien hecho, porqué la digitalización disponible és muy mala, no tiene ninguna calidez. Igual algun día probaré, pero me da un poco de pereza el trabajo de documentalización como para poder hacer un buen proyecto de interpretación de un tipo. Crear algo nuevo es menos comprometido.
6. Utilizas las peculiaridades que cada tecnología ha aportado a las formas de los caracteres como elemento de diseño?
Intento aprovechar cualquier elemento o detalle peculiar como argumento o hilo conductor en mis diseños. A veces éstas pueden venir por motivos tecnológicos, pero es algo que no me preocupa demasiado. No soy demasiado entendido en historia de la tipografía, me acerco más a ella, des de la experiencia, el uso, la observación, así que los detalles que contienen algunos carácteres no sé de dónde vienen, pero procuro aplicar soluciones coherentes des de mi ignorancia.
7. ¿Tienes un «ideario tipográfico» irrenunciable? ¿Hasta que punto te adaptas a lo que te pide el encargo?
Hasta la fecha no he hecho casi tipografías por encargo, no porqué no quiera, claro. De momento hago lo que me parece. En principio que me ceñiría al máximo a lo que pide el cliente, aunque claro, según lo que pidiese cambiar podría encontrarme con pequeños conflictos: determinar que cosas se cambian y que otras se omiten, supongo que hay que encontrar un equilibrio en hacer algo peculiar pero sin cargarte las leyes no escritas del diseño tipográfico.
8. ¿Con que tipo de formas te encuentras más a gusto. Con las caligráficas o las mecánicas?
Por ahora estoy más cómodo con tipografías de origen caligráfico, más humanistas. He probado también de hacer cosas más grotescas, más mecánicas, pero la verdad es que me cuesta tirar por ahí. Es una pena porqué resultan más sencillas de dibujar ya que su criterio es más geométrico, pero no me siento a gusto, y como de momento hago lo que me apetece, estoy haciendo cosas más de origen caligráfico. Espero evolucionar y hacer cosas más distintas en un futuro. Después de Pona me apetece hacer formas más sencillas, si tanto detalle, a ver que sale. Estoy trabajando (a ratos) con un palo seco pero es complicado decidir que detalles incluyes y cuales descartas, como las palo seco tienen menos elementos que los serifs, ya casi todo está hecho. Creo que las formas de origen claigráfico para texto hay más lugar para experimentar y hacer algo nuevo.
9. ¿Hacia donde se dirige el futuro de la tipografía?
Parece que el futuro es mucha web, pero la tipografía está en todas partes, y no creo que las publicaciones en papel desaparezcan, cambiarán seguro, pero seguiremos teniendo papel. Y lo espero, claro, porqué todo lo web no existe, és virtual, el papel y los otros soportes físicos en cambio son los que contienen la tipografía real donde se puede apreciar al 100%. La tipografía para web o soportes digitales también será un campo que evolucionará mucho seguro pero estará más condicionado por la tecnología y esa cambiará constantemente, con la nube que se avecina también cambiarán los conceptos de licencias, las fundiciones. Pero espero que lo que tenemos ahora se mantenga: La tipografía corporativa tendrá su espacio y espero que sea motivo de más encargos para los tipógrafos. Y las tipografías multilingues seguro que aumentará de forma radical, habrá que estar atento a todo eso.
10. El último libro sobre tipografía que has leído
«Arqueología tipográfica. La evolución de los caracteres de palo seco» de Marcos Dopico pero quiero recomendaros el libro también de Campgràfic de «Qué ocurre mientras lees» de Gerard Unger, es un libro diferente, ofrece otros puntos de vista sobre del diseño tipográfico, pero también todo lo visual, me resultó apasionante y muy recomendable para todo aquel que trabaje con tipografías.