Grandes tipos: Atipo

Atipo® lo formamos Raúl García del Pomar e Ismael González. Nos conocimos estudiando Bellas Artes en Salamanca, donde nos licenciamos en Diseño Gráfico y Audiovisuales. Después de unos años trabajando en diferentes estudios y agencias de web y branding decidimos, en plena crisis, poner en marcha nuestro proyecto personal a principios de 2010. Nos definimos como un estudio multidisciplinar de verdad y tratamos de aprovechar todas nuestras inquietudes en cada uno de nuestros proyectos, ya sea a través de la ilustración, el vídeo o creando una tipografía. Estos dos primeros años han sido muy intensos pero muy agradecidos, hemos conseguido en poco tiempo que nuestro trabajo haya sido visto en numerosos blogs y publicaciones, además de recibir varios premios: un Laus, un Brand New Award, un European Design Award y cinco premios Motiva.

ATIPO Y EL DISEÑO DE TIPOS

¿De que “fuente” beben vuestros recursos tipográficos? ¿Algún diseño o diseñador que hayan marcado vuestro trabajo, vuestra disposición a diseñar tipografías?
Somos unos recién llegados al diseño de fuentes. Ante todo somos diseñadores gráficos con experiencia en branding y web, a los que la inquietud y las ganas de probar nos han llevado a desarrollar alguna fuente, pero no nos consideramos ni mucho menos especialistas y sentimos un gran respeto por esta disciplina. Llegar a completar una fuente, para nosotros, es un logro; que alguien se la descargue o la compre todo un triunfo.
No podríamos nombrar un diseñador de tipos o una tipografía concreta que nos haya marcado especialmente. Procuramos ver muchas tipos, estar al día del pasado, presente y futuro, lo mismo que invertimos mucho tiempo en ver blogs de diseño, ver cine, series de tv, exposiciones, leer o escuchar música. Lo hacemos de forma natural, no como una imposición; nunca sabes de dónde puede venir la inspiración.

Calendas fue desarrollada para nuestro proyecto personal Dosmilonce. Es una tipografía de aires clásicos, gran legibilidad y elegancia, que aunque pensada para trabajar en tamaños pequeños soporta bien los cuerpos más grandes por lo cuidado de su formas. Su personalidad viene marcada por sus remates caligráficos.

 

¿Hay que pasar por Reading o La Haya para crear buenas tipografías?
Como en todas las disciplinas, suponemos, hay varios caminos. Por poner un ejemplo y saliéndonos de nuestro mundo, Miguel Hernández fue un pastor de ovejas sin estudios que acabó siendo un gran poeta. Pasar por escuelas especializadas seguramente te allana el camino y te aporta una formación muy sólida; ser autodidacta hace que el aprendizaje sea más largo y que te estrelles más de una vez pero también te puede dar un punto de heterodoxia que haga que ciertas soluciones que adoptes tengan un aire especial, menos académico. Al final, lo principal, tanto en el uso como en el diseño de tipos, es el “ojo” y sólo se consigue con entrenamiento y tiempo.

¿Existe una clara diferencia entre diseñar unos glifos y entre convertirlos en fuente digital? ¿Dónde crees que os encontráis vosotros, más cerca del diseño de formas o de la programación?
Sencillamente hay un mundo. Puedes dibujar unos glifos concretos para realizar un logo o un lettering específico pero de ahí a desarrollar toda una tipo hay un trecho enorme con un sinfín de pruebas, ajustes e impresiones. El primer impulso, el de encontrar la idea, la estructura, es el más estimulante; luego llega la parte más tediosa, la de completar todos los glifos, ajustar el dibujo, la puntuación, los acentos, el espaciado, etc.que tiene que ver más con una cuestión de paciencia. El aspecto técnico, la programación Open Type, es para nosotros la parte más aburrida pero que a fin de cuentas son inevitables e imprescindibles unos mínimos para que una fuente pueda ser utilizada o comercializada.

Edward Leida encontró en Calendas la tipografía que buscaba para el rediseño de la revista Town & Country. Nos solicitó nuevos pesos: una nueva versión para textos (más femenina), semibold, semibold italic, bold italic, titulares y swashes.

 

La historia de la tipografía y el contexto cultural ¿son parte importante de vuestros diseño ¿Hasta donde llegan? Se quedan en el “envoltorio” de la tipografía o llegan hasta los trazos de las letras?
Nadie puede estar ajeno a la historia y la evolución. Tanto de forma voluntaria como involuntaria, de forma más subliminal o más obvia lo que has estudiado, visto, leído, el tiempo en el que vives, está presente en tus diseños.

¿Preferís reinterpretar tipografías clásicas o crear algo nuevo?
Crear algo totalmente de cero siempre te llena más, lo sientes más tuyo. De todas formas al hacer tipografía te basas en formas reconocibles que llevan establecidas siglos por lo que 100% nuevo no hay nada. En el caso de Cassannet está inspirada en tipos utilizados por Cassandre pero no responde a una tipo concreta, trata más bien de recoger el espíritu de una época y hacerla útil para nuestro tiempo.

¿Utilizáis las peculiaridades que cada tecnología ha aportado a las formas de los caracteres como elemento de diseño?
Hoy la tecnología permite dibujar los glifos con una gran precisión, pues los vemos a través de una pantalla, y a veces, puede ser hasta un error pues se trabaja cada glifo a un tamaño mucho más grande del que nunca va ser visto o impreso. El destino final de cada tipo es el que pone los límites. A día de hoy la visualización en pantalla es el mayor condicionante.

Surgida a partir de nuestro proyecto Grafilm, Cassannet está inspirada en los tipos de letra utilizados por Cassandre. Una sans-serif de formas geométricas, sencilla y equilibrada, que recoge el espíritu de toda una época pero que se actualiza y enriquece con multitud de variantes y ligaduras.

 

¿Tenéis un “ideario tipográfico” irrenunciable? ¿Hasta que punto os adaptáis a lo que os  pide el encargo?
Nuestra intención es ofrecer un producto lo más digno y terminado posible, sabiendo que no hay tipografía perfecta. Robert Bringhurst dice que no hay fuente que no sea susceptible de mejora, ya sea el dibujo, el espaciado o el acoplamiento.
Hasta ahora todos los proyectos tipográficos que hemos abordado han surgido desde dentro del estudio por lo que, los límites, nos lo hemos marcado nosotros. En el caso concreto de Calendas, una vez que Edward Leida se interesó por ella, contactó con nosotros y nos encargó diferentes versiones que creía necesarias para el rediseño de la revista Town & Country. Esto incluía una versión para texto más liviana, más femenina; nuevas negritas y versiones para titulares y swashes. La estructura ya estaba hecha así que no resultó muy complicado dar con lo que pretendía.

¿Con que tipo de formas os encontráis más a gusto. Con las caligráficas o las mecánicas?
No podemos afirmar que nos hallemos más cómodos con unas u otras. Hasta la fecha hemos desarrollado tres tipografías: Calendas, una romana de lectura, con remates caligráficos; Cassannet, una actualización de las tipografías utilizadas por Cassandre y Bariol, una sans serif rounded con una estructura de aire suizo. Las caligráficas tienen más detalles y te permiten más juegos, añadir florituras, adornos, ligaduras. Las geométricas te obligan a una mayor rigurosidad en el dibujo pues su desnudez enseguida deja ver los defectos.

El futuro de la tipografía ¿dónde lo veis?
Con los nuevos tiempos llegan los nuevos soportes. El papel está perdiendo protagonismo pero desde luego no está muerto, siguen surgiendo buenos proyectos editoriales, nuevas revistas, publicaciones cuidadas en las que el sentido del tacto sigue siendo un valor. Por lo tanto aún tiene sentido crear tipografías cuyo fin sea la impresión. Por otro lado surgen nuevas necesidades como diseñar fuentes para pantalla, ya sea web, móviles o tablets. Aquí entramos en un mundo en constante evolución, donde las ventajas y los inconvenientes cambian a gran velocidad. Unos de los caballos de batalla de los diseñadores de tipos, el hinting, con la mejora de las resoluciones de pantalla, seguramente, en un corto periodo de tiempo dejará de ser un quebradero de cabeza.

Bariol es nuestra última creación. Una tipografía redondeada, ligeramente condensada, amable y cercana sin ser excesivamente dulce, y muy legible, incluso en tamaños pequeños, gracias a sus formas sobrias y su construcción sencilla.
Estamos trabajando en nuevos pesos y variantes que esperamos sacar a la luz pronto.

 

El último libro sobre tipografía que habéis leído…
Vamos a decir dos: el penúltimo ha sido Es mi tipo de Simon Garfield. Un libro ameno, divertido y apto para un público más amplio que los propios diseñadores de tipos. Combina un repaso a la historia de la tipografía con anécdotas en clave de humor; y el último, Cómo crear tipografías, del boceto a la pantalla de Cristóbal Henestrosa, Laura Meseguer y José Scaglione. Está bien tanto para el que quiera iniciarse en el mundo del diseño de tipos como para el que ya lleva unas cuantas horas de vuelo. Al tratarse de un libro a tres voces te permite ver diferentes opiniones o formas de abordar una misma cuestión.

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